Punto de vista de Mateo:
La llamada había durado más de lo esperado y cuando por fin pude volver, la cabeza me palpitaba de lidiar con Pedro Gonzalez.
Me froté las sienes intentando aplacar la frustración que había estado acumulándose durante toda la tarde.
Valeria.
Solo pensar que me esperaba en el despacho hizo que parte de la tensión me abandonara los hombros.
Tenía esa manera suya de hacer que todo lo demás se desvaneciera cuando estaba cerca. Su risa.
La forma en que me miraba como si fuer