Punto de vista de Mateo:
La habitación estaba impregnada del aroma de Valeria, una fragancia que se me había grabado en la memoria de una manera que ningún otro olor lograría borrar.
Había esperado dominar la situación como siempre.
Pero su desafío me había pillado desprevenido, y ahora, mientras la observaba mantenerse firme y orgullosa a pesar de las marcas que florecían en su espalda, sentí un respeto y un deseo que no esperaba.
—Sei così brava —murmuré, la voz espesa de admiración—. Eres ta