Capítulo 37.
##Lucio##
Al finalizar la misa de hoy, sentí mucha hambre. Apagué las luces del templo una a una, viendo cómo las sombras se tragaban la nave central, y me quité la estola con la pesadez de quien intenta despojarse de un remordimiento. Me subí al auto sin un destino fijo, buscando únicamente un plato de comida caliente antes de tener que regresar al silencio sofocante de mi habitación. Manejaba en automático por las calles iluminadas a medias, con la mente dividida entre la devoción sagrada qu