POV DARKO ROMANOV
Isabella y yo acabábamos de llegar a casa, y en cuanto entramos en nuestra habitación, empecé a desvestirme con la mirada de ella fija en mí. Sabía que tenía preguntas y que había llegado el momento de responderlas.
Comencé a quitarme la funda que sostenía el arma en mi pecho y los cuchillos que llevaba amarrados en mis pantorrillas. Dejé todo en la mesa de noche y luego me volví hacia ella. Sin decir una palabra, agarré su mano y la atraje hacia mí, haciendo que se sentara en