Capítulo 54.
Yuna
Cuando llegué a esa casa fingiendo ser mi hermana mayor, jamás imaginé que un día me dolería tanto tener que dejarla. Ese lugar se había convertido en mi verdadero hogar. Ni siquiera en casa de mis padres me sentí así de cómoda, respetada y amada. La señora Lin y Mei me hicieron sentir que pertenecía a algo real, y tener que marcharme era como un golpe seco en el pecho.
Hana me miraba desde su transportadora, confundida y algo aterrada. No entendía por qué metía la ropa en las maletas con