Capítulo 11.
Yuna
La convivencia con Lin se estaba volviendo asfixiante. Sus sospechas eran una sombra que me perseguía por cada rincón de la mansión; estaba tan pendiente de mis movimientos que solo faltaba que me asignara un guardia personal las veinticuatro horas o me implantara un localizador para rastrear cada uno de mis pasos.
Tenía que hablar con mis padres. Necesitaba advertirles que Lin no se había quedado tranquilo y que estaba escarbando en el pasado de Liyan, buscando a esa “hermana” que, en re