Capítulo 12.
Tianyu
Liyan abrió los ojos de par en par, sorprendida por lo que estaba haciendo. Sinceramente, yo también estaba sorprendido. Solo me dejé llevar por el impulso, y ese impulso me pedía besarla, probar sus labios aunque fuera una sola vez.
—¿Qué haces? —preguntó, separándose apenas lo suficiente para articular las palabras.
No respondí. No tenía ninguna justificación coherente para lo que estaba haciendo.
¿Qué le iba a decir? ¿Que se me había dado la gana besarla? No me creería. Pensaría que e