~ELENA~
Nos abrimos paso por el patio hasta encontrar un rincón tranquilo y sombreado detrás del edificio de ciencias. Solo entonces lo suelto, girándome hacia él con los brazos cruzados.
“¿Qué haces aquí?” exijo, mirándolo con furia.
“Buenos días para ti también, pequeña paloma,” dice con suavidad, apoyándose contra la pared como si fuera suya.
“Nico, hablo en serio. Y no me llames pequeña paloma cuando estamos afuera” replico.
“¿Por qué? ¿Tienes miedo de que la gente entienda el significado d