Una recompensa para mis hermanastros.
~ELENA~
Camino hacia Nico, lo agarro por el cuello de su camisa y estrello mis labios contra los suyos, besándolo con fuerza y pasión.
El beso es ardiente, hambriento… y por un momento, el beso es todo lo que existe.
Nico gime bajo en mi garganta, sus manos van inmediatamente a mi cintura mientras me atrae más cerca, tan cerca que nuestros cuerpos quedan completamente pegados y cada parte de mí siente la dura presión contra mí.
"¡Joder!"
"¡Mierda!"
Tanto Vincenzo como Riccardo sueltan palabrota