~ELENA~
La mano de Vincenzo desciende por mi muslo, levantándolo ligeramente hacia su cadera.
"¿Quieres eso?" pregunta con brusquedad. "¿Nos quieres?"
Debería decir que no. Debería.
Pero lo que sale de mi boca es un susurro.
"Sí."
Los tres gimen.
"Tu deseo es nuestra orden, mi zorra" dice Riccardo con voz ronca, y me estremezco.
Vincenzo me levanta con facilidad en sus brazos mientras Riccardo y Nico bajan los tirantes de mi vestido.
Cada toque quema.
Cada beso es fuego.
Bocas sobre mis pechos,