~ELENA~
—Quiero tu polla dentro de mí —le digo a Vincenzo y sonrío seductoramente cuando lo escucho gemir.
No puede resistirse a mí. No con ese gemido que salió de él.
Pero me sorprende cuando da un paso atrás.
—No vas a tener mi polla esta noche, muñeca —dice, alejándose otro paso de mí.
Me siento erguida en la cama y mi rostro se transforma en un ceño fruncido y confusión… porque ¿qué quiere decir con que no voy a tener su polla esta noche?
Entonces, ¿qué pasa con el dolor palpitante en mi co