~ELENA~
La pistola sigue presionada contra el pecho de Lorenzo.
El brazo de Vincenzo está firme, sólido, inflexible… puro control envuelto en una furia tan fría que me aterra más de lo que la rabia podría hacerlo.
Los dedos de Lorenzo se aflojan alrededor de mi garganta cuando Vincenzo lo estrella contra la pared.
El aire regresa a mis pulmones en un jadeo agudo y doloroso, y me tambaleo hacia atrás, tosiendo, mis manos temblando mientras aprietan el diario contra mi pecho.
Por un segundo, nadi