~ George ~
Se está desmoronando. Y si va a romperse en mil pedazos esta noche, será entre mis manos.
Lo noto en la forma en que su espalda se rinde contra la silla y en el rubor que le sube por las mejillas. He visto a Tess sonrojarse antes —como cuando derramó vino en su vestido en mi cena de cumpleaños o cuando la pillé cantando una canción de lo más sucia en el coche—, pero esto es distinto. Esto es puro fuego.
Y está sucediendo rápido.
Su marido lleva dos años muerto y la traje aquí pensand