29. Por un año
—Signorina (Señorita), por favor, no puede sacar eso.
—¿Por qué? Si voy a vivir aquí, acomodaré todo a mi gusto —me encogí de hombros.
Paolo hablaba desde los nervios. A pesar de que había pedido estrictamente sacar unos muebles que se veían exageradamente caros, los puse en venta. ¿Mi plan? Mandar ese dinero para donaciones. Saqué varias estatuas que eran exageradamente hermosas, pero los bordes eran un peligro. Una persona que tuviera un hijo pequeño sabía que ese estilo de muebles era la cau