Horas después...
Amanda se encontró con Sebastián en un local concurriendo, aunque ese día estaba un poco desolado, allí ambos podrían platicar sin estar en guardia. Sebastián sostenía una sonrisa maliciosa, mientras hablaba de la familia Kensington, insinuando que había un secreto perturbador que podría usar a su favor, algo tan oscuro que terminaría cambiando todo
Amanda estaba demasiado intrigada, quería saber sin que se fuera por las ramas, de aquello que ocultaba la familia Kensington.
—¿