Aria llegó al Estudio Kirchner un poco nerviosa. Era su primer día como diseñadora de interiores, eso la ponía en un aprieto. No sabía cómo sería el ambiente laboral.
Para su sorpresa, cuando llegó fue recibida por los empleados quienes de manera creativa le estaban dando la bienvenida, una parte de ella se sintió profundamente aliviada
Una de las diseñadoras senior, que se llamaba Laura, se presentó ante ella.
—¡Bienvenida, Aria! —saludó transmitiendo una cálida personalidad—. Estamos muy emo