Aria miraba por la ventana de su nueva casa, sintiéndose pérdida. La mudanza había sido agotadora, y aunque la casa era hermosa, había un vacío en su corazón que no podía ignorar. La ausencia de Maxwell la aturdía, y a pesar de sus esfuerzos por mantenerse positiva, la tristeza siempre parecía encontrar la manera de llegar a ella.
La casa tenía un jardín pequeño, lleno de flores que su madre, Jasmine, había elegido con esmero. Las paredes estaban pintadas de un cálido color melocotón, y en el i