Era el día de la fiesta de compromiso, y Aria se encontraba en su departamento, rodeada de un ligero caos de productos de belleza y prendas de vestir desparramadas por todas partes. Mirándose al espejo, sintió una punzada de incomodidad al notar que la ropa comenzaba a quedarle un poco ajustada, especialmente alrededor de su abdomen. Con un suspiro, decidió que no quería atraer atención no deseada, así que optó por un vestido más holgado que, aunque no era su primera elección, le brindaba la co