95. NEGACIÓN
El grito desgarrador de Lianet golpeó a Manuel como una descarga eléctrica, paralizándolo momentáneamente. La mirada cargada de odio que su hija le lanzó traspasó su corazón, causándole un dolor que iba más allá de lo físico. A pesar del tormento que sentía, sabía que no podía permitir que Lianet se alejara sin conocer la verdad. Con las manos temblorosas, apretó la urna contra su pecho, un símbolo tangible del amor y la pérdida que aún no había compartido con su hija.
Reuniendo toda la fuerz