94. EL PLAN DE CARLOS ll
Se encontraban todos los implicados en la mansión del señor Harrison, quien por primera vez estaba eufórico. El robo de los diamantes le aseguraba acumular una fortuna que no poseía. A pesar de tener una alta posición social, todos sabían que la riqueza de la que alardeaba era por completo de su esposa, y tenía que contar con ella para cada cosa que iba a realizar.
—Señor Harrison, usted y la banda número uno se apostaran en la salida después de la pista del aeropuerto —indicaba Carlos en un m