91. VERDADES
Harrison y Hans intercambiaron miradas cómplices, conscientes de que estaban ante un desafío mayúsculo. La respuesta a esa pregunta podría ser la clave para urdir un plan capaz de sortear las defensas del enigmático Limonta y alcanzar sus oscuros objetivos.
—Déjame hacer algunas llamadas —ofreció Hans, sacando su teléfono móvil con una agilidad que delataba su experiencia en asuntos de inteligencia clandestina.
Mientras Hans se alejaba para hablar en privado, Harrison se acercó a Carlos y bajó