36. ENCUENTROS
Los jóvenes avanzan por la amplia explanada que separa el hipódromo del lugar donde las casas rodantes tienen permiso de estar, conversando entre ellos. Delante van Nadir, Ismael y Raidel, mientras que Nina y Lianet van un poco más atrás, abrazadas.
—¿Tú realmente crees eso, Nina? —pregunta Lianet al escuchar la respuesta de su amiga— ¿Crees que el señor Harrison fue quien puso los pinchos en las sillas?
—No lo sé con certeza, Lianet. Lo importante es que Nube y Ébano están bien. Así que respir