28. SORPRESAS INESPERADAS
Nadir se quedó mirando a Lianet sintiendo como su corazón latía desbocado ante el anuncio que había hecho. Pero reaccionó enseguida ante la mirada de súplica y auxilio que le dedicaba ella, sin más se adelantó y de un empujón lanzó a Hans lejos de ella. Tomó con firmeza su mano y se la llevó ante los ojos incrédulos de todo el grupo, que se preguntaban por qué ellos dormían juntos y ahora parecía tener la respuesta. ¡Eran prometidos!
En la Universidad Nina desde que viera irse el autobús