17. LA LLAMADA EN LA NOCHE
Manuel avanza decidido, sin dejar de mirarla de frente. Su borrachera se ha ido por arte de magia, camina firme, erguido. Como un león defendiendo a la mujer que ama. Rosario siente por un momento que va a acabar con ella. Pero Manuel al fin se detiene a solo dos pasos de ella y le dice con su tono de voz aún alterado pero firme como ella hace mucho que no escuchaba.
Además, Rosario ahora tiene un miedo atroz de que en verdad él sepa todo lo que le esconde. Manuel se detiene y resopla, para l