Narrado por Fátima Hneidi:
Me despierto sin náuseas. Es la primera vez en días que no siento esa punzada en el estómago, ese malestar que me recuerda que algo dentro de mí está creciendo, cambiando, reclamando espacio. Me siento mejor. No bien, pero mejor. Y eso, en este lugar, es casi un milagro. Sentir que tengo fuerzas para vivir.
La luz entra por la rendija de la ventana. Sí ha amanecido, tengo mucha ilusión contenida de que hoy podría ser el día. No se puede retrasar demasiado... No pued