—Ya la oíste, a la nena. Lárgate antes de que llame a seguridad y te saquen a rastras. No queremos tipos intensos y tóxicos aquí.
Enzo bajó la vista hacia la mano que lo tocaba y luego miró al hombre. En ese momento, toda la rabia contenida se concentró en un solo punto. Con un movimiento rápido, at