Y cuando los abrió… miró por el retrovisor.
Enzo.
Matheo.
Enrique.
Los observó en silencio.
La ironía le golpeó con fuerza.
Aquellos que alguna vez consideró amenazas… ahora estaban ahí.
Protegiéndolo.
Sosteniéndolo.
Cuidando a su familia.
El vehículo se aparcó a una distancia prudente de