Pero los guardias eran un problema.
No podía deshacerse de ellos de forma evidente.
Si Esteban o Dereck se enteraban… lo malinterpretarían.
Pensarían que estaba ayudando a Gimena.
Y entonces… todo se derrumbaría.
No.
Tenía que ser cuidadosa.
Tenía que hacerlo bien esta vez.
Al llegar a la cafetería,