Pero él mismo sabía que era inútil.
Porque todos estaban al límite.
Y Valeria… más que nadie.
Enzo la observó en silencio.
Con esa misma mirada que no lograba ocultar.
Una mezcla de dolor… anhelo… y algo mucho más profundo.
Quería acercarse.
Quería abrazarla.
Decirle que todo iba a estar bien.
Prote