Sus ojos se llenaron de pánico al ver lo débil que se veía.
—Valeria… no cierres los ojos.
Valeria lo escuchaba.
Lejano.
Muy lejano.
Sabía que tal vez… ese sería su final.
Pero había algo que tenía que decirle.
Tenía que advertirle.
Todo era una trampa.
Gimena.
Tenía que decírselo.
Abrió