212. Limpieza de Impuros
Liam
El momento de regresar al castillo había llegado y ya estábamos todos listos a la espera de la orden del rey, como era de esperar los cachorros Nevio y Savio, el hijo de rey vampiro, habían entablado una gran amistad, algo que sus padres miraban con desconfianza. A mi lado un sonriente Carson, esperaba que su compañera se despidiera de su salvaje hermana.
-te vez feliz amigo mío-dije a Carson que no dejaba de mirar a Odilia.
-nunca pensé que tendría la fortuna de sentirme así Liam-respondí