213. Confieso Que Te Amo
Zacarías
Estaba muy cabreado, de a poco recobre la conciencia. En un suspiro supe que mi pequeña loba estaba cerca y que habían otros aromas familiares, pero también había otro aroma nuevo y potencialmente peligroso. Entonces recordé a mi loba hermosa lastimada y me incorpore de inmediato listo para acabar con todo, pero unos muy fuertes brazos me arrojaron a la cama nuevamente y me aplastaron, por más que trate de sacármelo de encima no podía.
-cálmate Zacarías o no te soltare-escuche decir a