Mikael
“Puta madre”, murmuro mientras me fricciono fuertemente las sienes, las cuales padecen el martilleo típico de la borrachera, aunque ésta haya huido en el acto mismo de decirme Roberto, el guardia, las palabras…
—Pensé que usted había salido. Vi a la señorita Katherine salir con usted…
El estado de ebriedad que portaba salió de mi cuerpo con el vómito que siguió a esas palabras.
—Está usted bien, señor? —me preguntó el guardia con cara de preocupación.
En cuanto mi estómago dejó de elimin