Mundo de ficçãoIniciar sessãoAimée
Todavía estaba dentro de él.
Literalmente. Mentalmente. Integralmente.
Mi cuerpo había dejado de moverse, pero aún temblaba por haber conquistado ese lugar — no sobre él, sino dentro de él. No era una victoria, no una sumisión, ni siquiera un abandono. Era un nacimiento. Una emergencia. Como si cada fragmento de mi ser, cada latido de mi sexo alrededor del suyo, hubiera escrito un pasaje nue







