Llegamos a los ensayos. Renato se acercó para abrazarme.
—Em, me tenías preocupado, nunca llamaste.
—Lo siento tanto... ¿Has vistos a Ryan? —pregunté, buscándolo con la mirada.
—Sí, de hecho ahí viene. —Apuntó, detrás de mi—. ¿Cómo va todo, se reconciliaron con don falta de sexo?
—No lo sé... Espero que mejorando —respondí, con una leve sonrisa.
Volteé para mirar y me quedé frente a frente con el guitarrista.
—¿Qué tal, Em? Veo que volviste. —Besó mi mejilla.
Nicholas desde lejos