Llegamos a Chile, fue un viaje en donde no paramos de sacarnos fotografías con la gente del avión.
No pegué una pestaña pensando en que en ese país también había dejado huellas haciendo cosas ilegales, y cruzaba los dedos para que no me detuvieran en la entrada.
Entregué mis papeles muy nerviosa y gracias a Dios no tuve ningún problema.
Nos fuimos al hotel, hicimos nuestro check in y sin saber que nos depararía el futuro llegamos a descansar.
Me desperté acalorada con Nicholas, prácticamente ap