Es sorprender lo que se puede encontrar con el nombre de cualquier miserable rata de alcantarilla, hubiera disfrutado verlo al cara, verlos aplicar a ese asqueroso hombre lleno de manteca en la barriga y el cerebro, cuando el banco lo despojo de lo que él llamaba departamentos. Tenía deudas hasta el cuello, habia conseguido con
Espero que al menos sus amigos de cierta casa de apuesta le den un buen escarmiento por deudor.
Vendée mi mano para que Callisto no viera las heridas mientras tomamos el