Establecí una sola condición, era momento que se dejará de Juegos. Si existía un verdadero interés en hacer negocios, Jacomo debía presentarse el mismo. La cita era donde siempre, en el departamento.
No habría tratos con los gatos. Las advertencias quizás estaban de más, ese hombre tenía seguramente un inmenso deseo de acercarse a Santoro. Conocer mis puntos débiles y a mi hermosa esposa.
De cierto modo había pescado pez gordo sin ninguna intención.
Jade no lograba tranquilizar sus nervios, es