Sahar
Estaba nerviosa, mi padre me llamaría esta noche y tenía las indicaciones de lo que debía decir, pero, aun así, odio mentir sobre todo a mi papá. De repente algo en mi mente hace clic, me estoy autoengañando, los sentimientos están jugando conmigo. He vuelto a ser esa niña de cinco años que lloraba en las noches abrazando a su muñeca de trapo, preguntándose dónde está papito. ¿Por qué nos abandonó?
En mi corazón, no quería engañar a ese padre que jugó conmigo en las noches, ese que me ha