Luca se va de viaje.
—Lo entiendo —doy media sonrisa y ella se extraña por un momento.
—Aunque tú eres rico desde hace un buen rato, ¿Por qué Joshua no te había aceptado? —Arquea una de sus cejas.
—Recuerde que soy un nuevo rico y que cuando conocí a Lucía, no tenía tanto estatus como ahora —miento, aunque no me gusta.
—Pues sí, tiene razón, lamento que Joshua te haya hecho sufrir por mi culpa, seguramente quieres mucho a mi hija y le costó aceptarte.
Ella se ve culpable y yo me encojo de hombros.
—Valió la pena, n