Entre besos, nos fuimos quitando la ropa como pudimos, claro que hubo separaciones para poder estar desnudo, lo que se mantuvo fijamente fueron nuestras miradas ardientes. Y una vez desnudos, él me cargó hacia el baño, nos metimos en la ducha y no solo nos llenamos de agua, sino también de pasión.
Nuestros besos, nuestras caricias, fueron parte de hacer el amor, y nuestros gemidos se escuchaba entre el sonido de la regadera, sin embargo, fue algo perfecto para nosotros.
Al salir limpios y con p