Mundo ficciónIniciar sesión—¿Y acaso te importa que me guste? —responde de mala gana y no sé porque esto me ha enojado.
—Pues ya sabrás las consecuencias.
Me iba porque me sentí engañado, pero como nuestras manos estaban juntas, me detuve, pues ella no me siguió y no quería soltarla.
—Luca... —me llama.
Volteo a verla, sus ojos están cerrados, y sus labios son atrapados por sus dientes. Joder, que rico, la







