Eso lo pude haber hecho yo, pero que él lo hiciera, me hizo sentir bien, en como él pensó en mi primero antes que él.
—¿Puedes caminar o te llevo? —tiene un tono amable, pero no le respondo y voy caminando hacia la entrada.
Pero antes de entrar, me saco el vestido por debajo de la toalla, me voy a la regadera y exprimo el vestido, luego busco mis tacones y ahora sí, a irme, Luca me seguía, solo debíamos bajar un piso por las escaleras.
—Perdona que no te ayude a recoger las cosas —digo en el ca