—Damian, eso fue inapropiado. Nunca deberíamos volver a hacer eso, cruzamos la línea.
—Lo querías —contesté.
—Sí, lo quería. ¿Sabes cuál fue la última vez que tuve sexo? —me gritó.
Néstor y yo nos miramos y nos giramos al mismo tiempo, atentos como chismes con patas.
Ella se quedó callada, obligándome a preguntar:
—¿Cuánto tiempo?
—¡Damian, ese no es el punto! ¡Y no es de tu incumbencia!
—Bien, ¿por qué me abrazaste? —pregunté, genuinamente confundido.
Ella apartó la mirada, c