—¿Qué te parece?— cuestiona y le sonrió enamorada de lo que veo.
—Es perfecta…
Sus brazos me rodean acariciando mi abultado vientre. Estoy tan feliz de lo que tengo y he logrado.
Me giro para besar sus labios en un suave beso.
—Te amo— susurro.
—Yo más, gracias por todo lo que me has dado.
Lo miro por unos segundos apreciando cada uno de sus gestos.
—De todas las casas mostradas está, fue mi favorita ¿Cuándo empezaremos a amueblarla?
—Lo antes posible, será como tú decidas.
—Bien, yo me encarga