El tono de voz de Luciana sonaba ligero, pero en sus ojos no había el menor rastro de calidez.
La distancia entre ellos se había reducido cada vez más porque Dante seguía acercándose sin el menor pudor, pero Luciana decidió ignorarlo. En su mente había algo mucho más importante en qué pensar.
Cómo derribar a Dante Russo de una manera que él jamás pudiera imaginar.
Después de todos los juegos sucios que había preparado para atraparla, ¿ahora aquel hombre aparecía con expresión arrepentida e inte