Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl rostro de Marcella resplandecía, luminoso, satisfecho, casi incapaz de ocultarlo. Su encuentro con Raline había salido exactamente como lo había planeado. Cuando abandonó la cafetería, la duda era evidente en los ojos de la otra mujer. Una pequeña grieta ya se había formado, y Marcella lo sabía… solo era cuestión de tiempo antes de que se abriera más.
No iba a desaprovechar ni la más mínima op







