Mundo de ficçãoIniciar sessãoTal vez… después de casarse, encontraría la forma de equilibrarlo todo.
«Estoy feliz… por muchas cosas», dijo Marcella en voz baja, mirando a Dante con unos ojos llenos de posesión. En su mente ya no había lugar para cuestionar lo correcto o lo incorrecto. Solo deseaba una cosa, estar con ese hombre, atarlo a una relación que nadie pudiera volver a interferir.
Y muy pronto… eso sería una realidad.







