Mundo ficciónIniciar sesiónRaline seguía en silencio, pero su mirada ya no era tan serena como antes.
«No te pido que justifiques lo que hice», dijo Marcella, su tono cambiando, más bajo, casi sincero. «A tus ojos, quizá solo soy una mujer vulgar que destruyó el matrimonio de tu amiga. Sin vergüenza. Que le arrebató a otro hombre y lo exhibe». Bajó la mirada un instante antes de volver a levantarla. «Pero si hubiera sabido que ella era







