Mundo de ficçãoIniciar sessãoMarcella gruñía una y otra vez, con la respiración agitada, el pecho subiendo y bajando mientras contenía una explosión de emociones que estaba a punto de desbordarse. Sus manos llegaron a temblar sobre el escritorio cubierto de documentos; el impulso de barrerlo todo y verlo caer al suelo era casi irresistible. Pero se contuvo, con todas sus fuerzas. No iba a permitir que nadie la viera perder el control.
Lo ocurrido la noche anterior no dejaba de gi







